COORDINADORA DE LA UNIDAD TEMÁTICA DE VIVIENDA
Anahí Bermúdez: “FUCVAM es lo más parecido a tener una política de Estado de vivienda”
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Foto: Gentileza equipo comunicación Frente Amplio

Ante la presentación del Programa del Frente Amplio, el pasado 17 de marzo, y a sabiendas de que las propuestas apuntan a regular los alquileres, revisar la ley de vivienda promovida y duplicar el presupuesto destinado a vivienda, El Solidario, dialogó con la coordinadora de la Unidad Temática de Vivienda, la arquitecta Anahí Bermúdez.

La arquitecta especializada en Hábitat y Vivienda por la Universidad de la República, magíster en Políticas Públicas, por la Universidad de Glasgow y militante de la coalición de izquierda por el sector Ir, Anahí Bermúdez, fue una de las tejedoras del área de vivienda en su partido. 

Según explicó en diálogo con El Solidario, esta área de interés, al igual que educación, fue una de las pocas áreas de trabajo dentro del partido que permitió el esbozo de una idea económica. Efectivamente, el documento explicita que el interés del partido es “un aumento sostenido que tiende a duplicar” los recursos que actualmente se destinan a vivienda.

La Unidad Temática (UT) del FA, cuya coordinación Bermúdez comparte con Benjamín Nahoum, analiza las problemáticas habitacionales del país hace más de cuatro años. En 2020, el FA comenzó a trabajar en el documento con la idea de generar una especie de “autocrítica”, según informó la arquitecta. 

Como la intención es generar una “integralidad” en la generación de políticas, la vivienda fue un eje que fue transversalizado por otras UTs como fue ordenamiento territorial, servicios públicos y género. En este sentido, Bermúdez señaló que una de las críticas que haría a su propio trabajo es que la visión es “bastante montevideana” y que el trabajo, parte por la pandemia, en el interior fue uno de los costados más ricos de la elaboración del programa. 

¿Hace cuánto la UT en vivienda trabaja sobre la elaboración de las propuestas?

Desde el 2020. Iniciamos el programa por cuestiones coyunturales, por trabajar en un documento de autocrítica del FA, después vino el análisis de la Ley de Urgente Consideración y se fue dando así. Primero desde la Comisión Nacional de Programa del FA (CNP) pensamos en cómo trabajaban las UT. En nuestro caso, por ejemplo, consideramos que debían estar articuladas con las de economía, ordenamiento territorial, servicios públicos y género. Necesitábamos darle integralidad y en el programa está planteado trabajar sobre ejes transversales. Eso es nuevo. 

Una cosa que logramos hacer es trabajar con las regionales y las departamentales del interior. Nuestra UT tuvo, de igual manera, una visión bastante montevideana. A veces las visiones que tenemos sobre las realidades son mucho más…

¿Urbanas?

Sí, porque más que alguien te haya contado, como ejemplo, po qué trabaja en Mevir, es más indirecto y no sentís esa sensación sólida de decir acá lo que ocurrió es esto. Pero las salidas al interior fueron las jornadas más aprovechables, porque nos dimos cuenta de cómo, por ejemplo, el tema de vivienda en el interior muchas veces está vinculado a la principal actividad económica de la localidad. Un tema es hablarlo acá, pensar en como solucionar el tema de la vivienda para trabajadores de Montevideo, pero el trabajo zafral, por ejemplo, es distinto. Eso me explotó la cabeza, porque los trabajadores se mudan cada tres meses de residencia por depender de la zafra. 

En las bases programáticas se sostuvo que el FA tenía la intención de duplicar el presupuesto destinado a vivienda…

Dice específicamente: “un aumento sostenido que tienda a duplicar”, porque fue parte del debate, si es posible duplicar, la intención tiene que ser de algo sostenido en el tiempo y previendo los recursos disponibles.

Hay dos posturas dentro del FA, una de ellas es a través de un aumento en el Impuesto al Patrimonio, o el de Impuesto a Transacciones Patrimoniales, destinar recursos al Fondo Nacional de Vivienda. Esta idea surgió de FUCVAM. Pero, por lo que tengo entendido, otros sectores apuntan a una propuesta de endeudamiento para financiar la vivienda y terminar el déficit habitacional. ¿Tienes alguna preferencia?

En un principio no lo dividiría en dos escuelas tan duras. Es necesaria una política de endeudamiento para hacer una política de vivienda en serio. El tema es endeudamiento, en qué condiciones y para qué. Este es mi punto de vista personal. No es algo que se haya discutido en estos términos en la UT de vivienda del FA. 

Las propuestas del programa, al menos a grandes rasgos, son tres. Limitar la construcción de viviendas promovidas, regular las viviendas y, como tu dices, aumentar sostenidamente el presupuesto hasta duplicarlo…

Sí. Como novedad tenemos que se propone la necesidad de más recursos para mantener las políticas que funcionan y generar otras. Por ejemplo, cuántas cooperativas se construyen por año, porque en este gobierno se coartaron los sorteos de préstamos. Porque las otras políticas, más allá de todo, están bastante sistematizadas, no es que no tengamos pensadas políticas de realojo, o de regularización de asentamientos, pero no parece que se esté disminuyendo la cantidad de asentamientos. Pero hicimos énfasis en recomendar un abanico de políticas, por eso lo de los alquileres, en especial, porque el cooperativismo no es para todo el mundo. 

Pero existen experiencias piloto con el objetivo de beneficiar a personas que no tengan ingresos formales, como es el Plan Convive de la Intendencia de Montevideo. Y según declaraciones de las autoridades del programa, esta experiencia tiene la idea de proyectarse como una política pública nacional, ¿coincidís en este aspecto?

Está bueno, pero son experiencias piloto, muy puntuales. 

¿No le parece que tiene una aplicabilidad a nivel nacional?

Podría tenerla. Hay cuestiones del movimiento cooperativo que podrían modificarse. Soy muy defensora del sistema, pero hay cosas que se necesitan flexibilizar en las propias cooperativas. El hecho de que no te permitan hacer locales comerciales, por ejemplo. También hay que revisar los metrajes, que son en relación con la cantidad de dormitorios. Puedes tener un mínimo de superficie, pero con flexibilidad interna, y adaptarse más a una familia que no es tradicional y que quiere la vivienda para toda la vida. Hay un montón de realidades a las que no se adapta. 

Pero esas realidades también existen dentro de FUCVAM. Por ejemplo, el aumento de núcleos monoparentales…

FUCVAM fue adelantada en proteger la titularidad de las mujeres y proteger así a las víctimas de violencia doméstica. Pero hay otras cosas a las que adaptarse. Con una nueva ley de cooperativismo se podrían llegar a reformar. 

La clase trabajadora no es la misma. En FUCVAM puedes ingresar a una unidad a 60 mil dólares, un precio menor a lo que propone el mercado, pero no cualquiera puede pagarlo. Otra reforma podría ser respecto a las formas de acceso a las unidades desocupadas de las cooperativas que ya terminaron de pagar. Además,incluso en las nuevas, desde la conformación de la cooperativa hasta la construcción, es un proceso que demanda una vida ordenada. Esta es mi perspectiva personal, no la de la UT. 

La principal fortaleza de FUCVAM, y no lo digo solo porque trabajo para la Federación, sino porque es una realidad, representa la modalidad de acceso a la vivienda más sostenida en el tiempo. Si bien proponen flexibilizar para adaptar el sistema a las nuevas realidades, ¿no sería pertinente, también, contemplarla como un socio para desarrollar políticas de vivienda con resultados realmente concretos?

Claro. FUCVAM es lo más parecido a tener una política de Estado de vivienda. Es una política pública, porque tiene apoyo del Estado, pero en realidad tiene una pata en el movimiento social y otra en el Estado. Han pasado cientos de gobiernos y no han desaparecido las cooperativas. Proponer cambios y flexibilizaciones va en el sentido de poder darle mayor alcance a una herramienta super potente.

Se está mencionando, al menos de algunos representantes del FA, a la vivienda como una de las prioridades electorales o de la campaña ¿qué piensas?

Se está mencionando más que en otras elecciones. O sea, si va a ser una prioridad, pregúntele a los candidatos, si fuera por mí, intuyo que sí, Carolina Cosse es uno de los temas que mueve, porque de hecho su política de las cooperativas, fuertes, o sea que calculo que si fuera ella la candidata, puede tener. Además, tiene en el equipo a Sebastián Moreno, que además conoce el territorio como nadie, está trabajando en asentamientos, intuyo que puede ser una pata fuerte. 

Y Orsi empezó a mencionar varias veces que la vivienda ha tenido prioridad y han mandado hacer documentos de énfasis con propuestas concretas, creo que tengo un olfato positivo. No está definido como una prioridad ni como tema de campaña a nivel general. 

El endeudamiento como forma de financiar una política, ¿no condiciona su forma de ejecución?

Todo te condiciona todo. Lo que yo planteaba  es hacer vivienda pero de propiedad estatal para el alquilero y por Participación Público Privada, que tiene muy mala fama. Pero en realidad, hay un montón de polideportivos, escuelas, estadios que lo que hace el privado es la construcción y el mantenimiento a 20 años y vos se lo pagás en cuotas, pero lo gestionás vos. 

¿Habría alguna posibilidad de que las políticas de vivienda se puedan llegar a financiar con un aumento de impuestos?

Creo que hay que aumentar los impuestos. O más bien revisar quienes tienen formas de no pagarlos, Uruguay tiene un gasto tributario, la renuncia fiscal al Producto Bruto Inteno, muy superior a la región. En lo personal, no comparto la reivindicación del Fondo Nacional de Vivienda, sí los objetivos del proyecto. Aumentar el Impuesto al Patrimonio con espíritu de justicia social y la necesidad de aumentar los recursos para vivienda sí. Pero la propuesta no logra ninguna de las dos cosas, en mi opinión.

Olesker sostuvo que se podría terminar con el déficit habitacional en diez años y este nivel de inversiones, unos mil millones al año, ¿por qué está en desacuerdo?

Creo que no habría fondos. La mayoría de la gente no paga el Impuesto al Patrimonio. Es un impuesto teórico en donde si tengo una acumulación de cinco casas, tengo que pagar el impuesto. Los barrios privados, las viviendas promovidas están exoneradas de este impuesto. El capital en sí también tiene habilitada la exoneración a través de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (COMAP). En síntesis, la gran concentración de riqueza no paga.

Por otra línea, está recontra estudiado que hacer una propuesta de impuestos directos para un fin genera picos de plata. Si hay crisis, como la que hubo con la masa salarial, la recaudación directa cae. En definitiva, tus recursos responden a una lógica  procícilica. Más allá de estas salvedades, más recursos se necesitan.

Desde la CNP, había una línea de no crear recursos específicos, ni institucionalidades específicas, en todo el programa. Salvo en educación y vivienda, ahí sí pudimos poner algo parecido a un número. Hay que reforzar las políticas de suelo, en todo el país. Por más barato que esté el suelo, tienes que llevar infraestructura, servicios, movilidad. Toda una bola de nieve institucional. El suelo es finito, y si vos amplías la mancha urbana, de repente a los productores que estaban en la ciudad ya los estaban desplazando.